Fascistas y antifascistas | El Liberal de Bilbao

  ¿Son fascistas los que llevan años acosando sistemáticamente a al menos tres partidos políticos y a muchísimas personas en el País Vasco, o son antifascistas? Pues las dos cosas. Antes de seguir, me adelanto a las pegas. Es incorrecto llamar “fascistas” a los que ayer lanzaron piedras a los asistentes a un mitin en…
— Leer en elliberaldebilbao.wordpress.com/2020/06/27/fascistas-y-antifascistas/

Autoritarios y totalitarios

CERO EN PROGRESISMO

Una tuitera a la que sigo, Marta López-Bravo, se pregunta en la red social: ¿Puede volver a ocurrir el totalitarismo? Recojo el guante y trato de responderle. Para ello, deberemos ponernos de acuerdo sobre qué significa totalitarismo, y quizás la forma más fácil de hacerlo sea distinguiéndolo del autoritarismo. Un régimen autoritario o dictadura es aquel en el cual los gobernantes no pueden ser reemplazados democráticamente, ni de otra manera, salvo quizás por un golpe de Estado o la muerte natural del dictador. De aquí se sigue que la dureza o crueldad de una dictadura es inversamente proporcional al apoyo que tiene entre la población. Si este es grande, la dictadura puede permitirse el lujo de ser benévola, limitando la represión a la minoría de opositores. El ejemplo más cercano para nosotros es el franquismo. La oposición democrática a Franco era débil y casi inexistente. Quienes de verdad combatían al…

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Ester “Etty“ Hillesum

Hace no mucho tiempo descubrí a esta mujer y me ha impresionado muchísimo.

Con tan solo 29 años murió en Auschwitz, y dejo escrito un diario de aproximadamente el ultimo año de su vida.

Etty Hillesum, era judia aunque recibió una educación muy tibia en las prácticas religiosas hebreas, dejó de ser una chica inmadura e inestable y conquistó una libertad interior que la dotó de felicidad y de gran capacidad de donación a los demás. Esta es la sabiduría que desprende su vida y que describe en su conmovedor diario.

«Esta es otra certeza: quieren nuestra completa destrucción. Lo acepto. Ahora sí que lo sé. No atosigaré a los demás con mis temores (…). Trabajo y sigo viviendo con la misma convicción y la vida me parece que está llena de sentido, a pesar de todo, está llena de sentido»

«Y ahí, en los barracones, llenos de gente aterrorizada y perseguida, he encontrado la confirmación de mi amor por la vida»

«Después de esta guerra fluirá, además de un flujo de humanismo, también un flujo de odio sobre este mundo. Y fue entonces cuando me di cuenta de nuevo: emprenderé una campaña contra ese odio»

«Ese odio indiscriminado es lo peor que existe. Es una enfermedad de la propia alma»

«Tenemos que construir un nuevo mundo después de la guerra. Y a cada infamia, a cada crueldad, hay que oponerle una buena dosis de amor y buena fe, que primero habremos de hallar dentro de nosotros mismos»

A pesar de estar recluida en un gueto por ser judia, donde podría parecer que nada tenia sentido, ella fue capaz de preservar su libertad interior.

«Nunca son las circunstancias exteriores, siempre es un sentimiento interno de depresión, inseguridad o lo que sea, lo que da a las circunstancias exteriores una apariencia triste o amenazante»

O sea, ha descubierto que los problemas se solucionan en el interior del ser humano: que con la misma situación externa, por difícil que esta sea, una persona puede mejorar y ser muy feliz o empeorar y llegar al territorio del desaliento, o ir más allá aún y llegar al del odio.

«Si vives en tu interior, la diferencia entre dentro y fuera de los muros de un campo de trabajo tal vez no sea tan grande». Y tanto ha avanzado en su madurez que puede afirmar: «Yo no acabaré mal nunca, en ninguna parte»
«Y no veo otra solución que adentrarse dentro de sí mismo (…). No creo que podamos mejorar en algo el mundo exterior mientras no hayamos mejorado primero nuestro interior. Y esta me parece la única lección de esta guerra»
Con esa libertad interior conquistada, también anotará, unos meses después, algo asombroso respecto de los nazis: «No nos pueden hacer nada, realmente no nos pueden hacer nada (…). El robo más grande contra nosotros lo cometemos nosotros mismos. La vida me parece bonita y me siento libre. El cielo se extiende ampliamente tanto dentro de mí como sobre mí. Creo en Dios y creo en la gente y me atrevo a decirlo sin ninguna vergüenza»

Pero, ¿qué es lo que modifica todo desde el interior de la persona? Etty lo expondrá así: «aceptar la vida»

Al avanzar en su diario, primero irá aplicando la idea de aceptación al sufrimiento y a la muerte: «Hay que aceptar la muerte como una parte de la vida». O también, en estos términos: «Suena casi paradójico: cuando uno deja fuera de su vida la muerte, la vida nunca es plena, y cuando se incluye la muerte en la vida, uno la amplía y enriquece»

«En cuanto se quieran excluir o no aceptar partes de ella, en cuanto se asuma arbitrariamente algo de la vida, pero no todo, entonces pierde su sentido, pues ya no sería un conjunto único y todo sería arbitrario»
Esa es la realidad en la que ella vive a partir de ahora, la que le permite actuar con una profunda paz interior en el ambiente de un campo de concentración y con el horizonte de las cámaras de gas amenazando el futuro inmediato.

En mayo de 1942 realiza una serie de anotaciones en las que se aprecia un cambio profundo,
«Retirarme dentro de la celda cerrada de la oración se convierte para mí cada vez más en una realidad y en una necesidad»
«Creo en Dios y creo en la gente y me atrevo a decirlo sin ninguna vergüenza». Y también: «Yo colecciono riquezas espirituales en una época en la que otros hacen largas colas ante las fruterías, aunque vivo con el convencimiento de que no lo hago solo por mí misma».
Al llevar un año de reclusion ya puede afirmar «lo único que tiene importancia en estos tiempos, Dios: salvar un fragmento de ti en nosotros. Tal vez así podamos hacer algo por resucitarte en los corazones desolados de la gente» «El único gesto decente que nos resta hoy en día: arrodillarnos ante Dios».
Y con esa luz interior, nos expone la nueva visión de ese mundo místico al que ama con pasión: «Sé con toda seguridad que habrá una continuidad entre esta vida y la vida que vendrá a partir de ahora. Esta vida transcurre en el interior, el decorado exterior cada vez importa menos»
Su evolución espiritual le lleva a afirmar, «Estoy dispuesta a todo, me iré a cualquier lugar del mundo, adonde Dios me envíe, y estoy dispuesta a testificar, en cada situación y hasta la muerte, que la vida es hermosa, que tiene sentido y que no es culpa de Dios, sino nuestra que todo haya llegado hasta este punto». Acaso su deseo —¿su oración?— fue atendido, y en los campos de concentración dio testimonio, con su vida y con su muerte, de la sinceridad de esa decisión interior. «Ahora tengo solo la necesidad de hablar contigo. Amo tanto al prójimo porque amo en cada persona un poco de ti, Dios. Te busco por todas partes en los seres humanos, y a menudo encuentro un trozo de ti». En mitad del mundo en que le toca vivir encuentra el diálogo interior con Dios: ¿no es esto lo propio de los santos?

En julio de 1942 escribirá, «Te va a parecer increíble, pero la vida me parece bonita y soy feliz. ¿No es milagroso?». También, la paz interior: «Y finalmente quisiera decir algo más: pienso que he llegado poco a poco a esa sencillez que siempre anhelaba»

Cuando le resta solo un año de vida, anotará que «primero hay que perdonarse a sí mismo las malas cualidades si se quiere perdonar a los otros. Esto tal vez sea lo más difícil que tiene que aprender una persona». Y, efectivamente, tal vez sea la tarea más ardua, pues de un modo muy similar lo explica Jacques Philippe, tras muchos años de experiencia: «La tarea de aceptarse a uno mismo es bastante más difícil de lo que parece. El orgullo, el temor a no ser amado y la convicción de nuestra poca valía están firmemente enraizados en nosotros». Pero, ¿no resulta impresionante leerlo también en el diario sincero de una chica de veintiocho años? Además, sorprende la claridad con que nos expone en relación con el sufrimiento que «cuando más sufre el ser humano es con el sufrimiento que teme». Explica que el dolor es más llevadero de lo que parece y que puede ser incluso fecundo. En cambio, «la idea de sufrimiento, esa hay que abandonarla. Si se abandonan esas ideas, en las que la vida está presa como entre rejas, entonces se libera la verdadera vida y las fuerzas interiores, y entonces se tienen fuerzas para soportar el verdadero sufrimiento de la propia vida y el de la humanidad»

Para terminar, transcribo una declaración en la que se manifiesta su unión con el Crucificado en esos nuevos calvarios que han sido los campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial: «Me atrevo a mirar cualquier sufrimiento honestamente a los ojos, no tengo miedo. Y siempre, al final de cada día, el sentimiento de amar tanto a la gente»

No tenia mucha confianza ni seguridad,
«No soy nada más que una miedosa desgraciada, a pesar de mi mente lúcida»

«Toda mi vida he tenido el siguiente sentimiento: ojalá viniera alguien que me cogiera de la mano y se ocupara de mí. Parezco valiente y hago todo sola, pero me gustaría muchísimo entregarme» Y sentía ese «ese temor infantil a perder el amor del otro si no me adapto completamente a él (…). Hay que saber reconocer las limitaciones, también en el campo físico. Hay que aceptar que uno no puede ser para el otro todo aquello que le gustaría ser»

«Finalmente quizá me convierta algún día en una persona adulta, capaz de ayudar a otros mortales de esta tierra en sus dificultades y de crear, gracias a mi trabajo, algo de claridad para los demás»
«Lo que quiero es un solo hombre para toda la vida y construir algo juntos. Todas esas aventuras y amoríos me han hecho en el fondo infeliz y me han desgarrado por dentro».

Extractos del libro, Pensadoras para el siglo XXI. Amar, comprender y transformar el tiempo presente.

La segunda conversión: En el camino de Emaús de Damián Fernández Pedemonte

Este libro les puede resultar de mayor utilidad si se encuentran cansados, aburridos, deprimidos de tanto trabajar por el Señor sin ver muchos frutos, de encontrarse una y otra vez con la cruz personal sin aprender del todo a lidiar con ella: la enfermedad, la muerte del ser querido, el fracaso del propio proyecto, los pecados y la culpa, la constatación de la propia mediocridad.

Un sentirse desbordado por la dificultad de vivir, por la rebelión de los hijos adolescentes contra los valores cristianos sobre los que edificamos el hogar, la desgastante tarea de formar en un entorno hostil a los principios de la Iglesia.

Un despido de un trabajo, un tiempo prolongado de estrechez económica, el doloroso cuidado de padres enfermos, la muerte del ser más querido, una enfermedad seria, la convivencia con miembros de la familia de difícil trato, a veces con problemas psiquiátricos.

Volver la vista atrás o al compararnos con colegas o amigos, advertimos que ya llevamos mucho tiempo y se nos ha acabado la energía para seguir contra la corriente, a contrapelo. los miedos, las inseguridades, las dudas y la sequedad son la materia misma con la que tenemos que construir la santidad.

No es careciendo de miedos, vacilaciones y desasosiegos que se deviene santo, sino justamente sobreponiéndonos a nuestras limitaciones, con la lucha y, sobre todo, con la gracia de Dios.

¿No le sirve más a Dios mi seguridad, mi magnanimidad? ¿No puedo hacer más bien al prójimo estando yo bien?

Quizás descubramos con el tiempo que esos días de desconcierto y depresión fueron más fecundos que esos otros en los que nos sentíamos fuertes y vencedores. Más fecundos en nuestro propio camino de santidad y en nuestra contribución a la Iglesia.

No hay mejor incentivo para la empatía que haber experimentado el dolor.

Un autor ha dicho que san Agustín en Las confesiones no solo cuenta el proceso de su conversión, sino que completa con la escritura su conversión. Se habla mucho del carácter revelador y curativo que tiene la escritura personal.

La fe que se nos pide a los que ya tenemos fe es la de creer en la eficacia de la Gracia. Para nosotros, mantenernos firme en la conducta cristiana, no flaquear frente a un ambiente paganizado, no confundirnos puede ser agotador. Más pronto que tarde, si solo fuera por nuestras fuerzas, diríamos: “No puedo más”, “yo no soy santo ni lo seré nunca”, “quizás a los santos esto o aquello no les haya constado tanto, pero a mí me cuesta demasiado”.

Hay una gran diferencia entre tener éxito y dar frutos. El éxito proviene de la fuerza, el control y la respetabilidad. La persona exitosa tiene la energía para crear algo, mantener el control de su desarrollo y ponerlo a la disposición de los demás en grandes cantidades. El éxito trae consigo muchas recompensas y muy a menudo la fama. Los frutos, por el contrario, provienen de la debilidad y la vulnerabilidad. Y los frutos son únicos. Un niño es un fruto concebido en la vulnerabilidad, la comunidad es el fruto del fracaso compartido, y la intimidad es el fruto que crece en el roce de nuestras heridas. Recordémonos que el verdadero gozo proviene de los frutos y no del éxito. Henri Nouwen

No importan tus fracasos del pasado, no importa si en el trabajo no te ascendieron todavía, tampoco importa si no eres brillante ni tienes mucha gracia, menos aún, si tus colegas tienen mejor coche o viajan más que tú. Lo que importa es que hayas reconocido y agradecido a Dios los dones con los que te enriqueció y hasta dónde has podido desarrollar esos talentos, pocos o muchos.

Quizás ahora que se prolonga la expectativa de vida la crisis no asome su feo rostro hacia los 40 sino hacia los 50. Tampoco es que sea puntual; es un proceso que puede durar unos años y llegar como por oleadas. La crisis debe ser transitada, no se puede apurar el trago amargo. Y, asimilada, puede ayudarnos muchísimo a madurar, a crecer interiormente, a resurgir de nuestras cenizas como un ave fénix espiritual, más firmes, más sabios, más felices. La crisis de la mitad de la vida (le demon de midi) es, antes que nada, una tarea espiritual.

No se pierde la libertad interior ni en la ruina económica, ni en la cárcel. Se puede llegar a aceptar e incluso a amar lo inevitable, como la madre que llega a aceptar la pérdida de un hijo. Querer lo que no queremos. Elegir lo que no elegimos, pero que de cualquier forma tendremos que padecer: este es el signo más claro de la libertad interior.

Cuando advertimos que la cruz nos viene del Señor, que Él está detrás de esta nueva contradicción, podremos sobrellevarla en paz; es más, descubriremos que la cruz del Señor está hecha a nuestra medida, y cuando nos disponemos a cargar con ella resulta que la cruz es suave y la carga ligera.

Mirar con el corazón es lo que necesitamos, cuando pasa el tiempo, para soportar a los impertinentes, para tener paciencia con nuestros defectos y con los de los demás, para cultivar la compasión y la dulzura. Cada persona que se nos cruza está peleando sus propias luchas, cargando sus cruces. No sabemos cuánto está sufriendo en lo más íntimo de su corazón en el momento en que toma contacto con nosotros. ¡Que no seamos nunca nosotros el motivo de su aflicción!

El tiempo y las fuerzas se reducen y, sin embargo, es cuando se nos piden frutos de caridad.

El amor no puede ser explicado, sino que debe ser experimentado. La segunda mitad de la vida es del corazón. Y el amor cambia al que ama. La belleza del amado transforma a quien lo contempla. El amor es el criterio de todas las acciones en la segunda etapa de la vida. Es el criterio para el trato con nuestro prójimo.

Una carta a un desconocido

Estoy casi segura de que debes ser una persona increíblemente interesante. Puede que no seas la persona más fácil de entender, pero estoy segura de que vale la pena el esfuerzo de intentarlo.

Imagino que siempre exploras diferentes posibilidades y pasarás gran parte de tu tiempo absorbiendo nuevos conocimientos. Casi nunca te sientes satisfecho con lo que sabes y estás constantemente buscando nuevas ideas en las sumergirte. Quizás te interesen muchos temas diferentes. Debido a ello, puede que te sientas perdido a veces, como si no encajaras completamente en ningún lado. Esto hace que sientas que eres demasiado diferente. Tu deseo de pasar de idea en idea puede dificultarte el hacer a veces amistades. Afortunadamente, a menudo tienes un excelente sentido del humor que hace que las personas vean más allá de lo que podrían considerar como rasgos extraños de tu carácter. Tu combinación de peculiaridad y singularidad te convierten en una persona extremadamente entrañable.

Creo que te gusta disfrutar tanto tu tiempo a solas que puedes escaparte de los actos sociales y encontrarte intencionalmente apartado de los demás. Aunque disfrutas aprendiendo de los demás y te sientes solo de vez en cuando, debes de tener un mundo interior tan lleno que puedas pasarte sin contacto humano durante mucho tiempo. Esto puede hacer que pierdas amistades si las personas no entienden tu manera de ser. Esto es algo que nos pasa a muchos.

Raramente en el trato con los demás tomas la iniciativa. Existe la idea en la sociedad de que los hombres deben dar el primer paso. Es probable que prefieras esperar a que otra persona dé el primer paso, antes de exponerte en una situación vulnerable. No te abres fácilmente, ¿verdad? Y es probable que sigas manteniendo cosas ocultas a los demás, pero esto es solo tu defensa natural frente al mundo que te rodea.

A menudo consideras formas de mejorar la vida de los demás. Incluso podrías intentar dar consejos, que a veces pueden parecer condescendientes. Simplemente deseas hacer todo lo posible para ayudar a tus seres queridos a vivir vidas más felices. Cuando cuidas a alguien, a menudo pasas mucho tiempo investigando y tratando de entender a esa persona. Te imagino observándolos desde la distancia, es probable que estés absorbiendo más información de la que la gente cree. Esto a menudo te permite dar consejos, y siempre lo haces de la manera más discreta posible.

¿Te sientes, a menudo, mal comprendido por los demás? Eres mejor cuando intentas poner por escrito tus palabras. Hay tantas cosas dentro de tu cabeza que me encantaría poder leer tu mente. Me encantaría poder leer tus notas y poder conocerte mejor.


Con respecto a tus puntos de vista políticos, me imagino que eres un liberal pragmático con mucha lógica, pero al mismo tiempo, también eres una persona muy atenta con aquellos que han tenido menos suerte que tu. Deseas entender el mundo que te rodea. Estoy casi segura de que eres una persona increíble, y serias una compañía agradable, a pesar de que tienes altibajos y cambios de humor repentinos que confunden mucho a la gente.


Lo que aprendí creciendo a la vera de un padre medio autista es a aceptar este tipo de personalidades, acompañarlas sin que estas se den cuenta. Ambos necesitáis amigos que sepan estar ahí, en silencio, para no molestar e interrumpir vuestros pensamientos. A pesar de tu preferencia por la soledad, también te gustaría levantar la cabeza y ver a un buen amigo a tu lado.


Me encantaría ser una de tus amigas, pero soy consciente de que la distancia, las diferencias y nuestras personalidades, la mía también, lo hacen imposible. Debe ser raro recibir cartas de una extraña que quiere conocerte. Creo que eres de los que nunca responden ninguna carta evitando así el riesgo de herir los sentimientos de alguien. Una pena, me encantaría saber de ti.


Por cierto, no sería necesario recibir una foto tuya pero si todavía quieres enviarme una foto, preferiría una foto de tu biblioteca o al menos la pila de libros que, la gente como nosotros, solemos tener junto a nuestra cama Eso me ayudaría a “leer” tu mente. Eso si, seria interesante.


El filósofo alemán Josef Pieper dijo que el amor es la relación en la que el amante le dice a la persona amada: “Es bueno que existas”. Que existas no porque me entretengas o me ayudes, o porque me haces reír; ni siquiera porque me enseñas grandes cosas o porque me rescatas de la soledad. Es bueno que existas porque eres bueno, porque tu ser es un bien necesario para el mundo, incluso si no pudiéramos vivir juntos o incluso si tuviera que morir en un instante. Y que existas con tu alma y con tu cuerpo: no me importa que ya no puedas hablarme o entender mis palabras.


Bueno, esta carta ya es demasiado larga y eres persona de poco tiempo libre, así que terminaré aquí.



Recibe un cordial abrazo y un cariñoso beso

A letter

I almost sure you must be an incredibly intriguing individual. You might not be the easiest man to understand, or even get close to but I am sure you are certainly worth the effort.

I imaging you always exploring different possibilities, and will spend much of your time absorbing new knowledge. You almost never feel satisfied with what you know, and are constantly searching for new ideas to dive into. You might be interested in so many different subjects. Because of this you might feel lost at times, like if you don’t completely fit in anywhere. This causes you to feel like you are too different too fully fit into one narrow group. Your desire to bounce around from idea to idea, can make it difficult to make friendships sometimes. Thankfully, you often have an excellent sense of humor which causes people to look past what they might see as odd characteristics. Your combination of strangeness and uniqueness, makes you extremely endearing individual.

I think you like to enjoy so much alone time that you might easily slip away from social settings and find yourself intentionally alienated from others. Even though you enjoy learning from others, and do become lonely from time to time you must have such rich inner worlds, that you can find yourself going without human contact for a rather long time. This can cause you to lose friendships if people don’t understand your introverted ways. This use to happen to me too.

You rarely approach others first. There are many ideas in society that men should make the first move and I am grateful for that because due to my chronic shyness I am unable to approach a stranger. You likely would prefer to wait for someone else to make their feelings known, before putting yourselve in a vulnerable situation. You do not open up easily, do you? And you are likely still keeping things hidden to others but this is just a natural defense against the world around you.

You often consider ways to improve the lives of others, even if this isn’t made clear to those people. You might even attempt to give advice, which can sometimes come across as patronizing. You simply want to do whatever you can to help your loved ones live happier lives. When you care for someone, you often spend a lot of your time researching and trying to understand fully that person. I imaging you observing from a distance his ways in an attempt to figure him out and what makes him tick. Even when it seems like people are not paying attention, you are likely absorbing more information than people realize. This often makes you excellent at giving advice, and you always deliver it in the most tactful way possible.

Do you often feel very misunderstood by others? You are often best when you attempt to write your words down. There is so much going on inside of the your mind that I would love to be able to read your notes.


Regarding your political views I imagine you a pragmatic liberal with a lot of logic but at the same time you are also a very caring individual with those with less luck than you. You desire to understand the world around you. I am almost sure that you re an incredible person to be around, and you are amazing companion to have person you even though you have your ups and downs and often in an incredible fast speed what confuse people a lot.


What I learned growing up with an autistic father is to accept this kind of personalities, I was able to accompany him without letting me noticed. You both need friends who knows how to be there, in silence, so no to disturb your thoughts or imagination. In spite of this preference you also like to rise your head and see that friend by your side. Friends who apiece your bad temper that often suddenly emerges, friends with whom you would like to go for adventures when you are in the mood of doing so.


I would love to be one of those friends but I am aware that distance, and our introverted characters, mine too, does it impossible. It must very weird to receive letters from strangers and knowing you I think you never answer any letter from admirers, avoiding the risk of hurting someone’s feelings. A pity, I would love hearing from you.


By the way, it was also weird to receive a photo from you I would prefer a photo of your library or at least the pile of books that, people like us, use to keep by our bed. That will help me to ”read” your mind. That would be really interesting.


The German philosopher Josef Pieper said that love is the relationship in which the lover says to the loved person: “It is good that you exist.” That you exist not because you entertain me or help me, or because you make me laugh; not even because you teach me great things or because you rescue me from loneliness. It is good that you exist because you are good, because your being is a necessary good for the world, even if we could not live together or even if I had to die in a few moments. And that you exist with your soul and with your body: I do not care that you can no longer speak to me or understand my words,


Sorry for my English, bear in mind that it is not my natural language, I have done my best.


An affectionate and friendly kiss

El hombre propone y Dios dispone

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Siento ser pesada, pero no me duermo y tengo ganas de escribir.

Estaba pensando si no habrá gente de peor calidad, porque vamos a ver si hay gente guapa y gente fea también creo que algunos nacemos con peor naturaleza que otros. Siempre he creído tener mal fondo, porque siempre tuve mal genio y un constante malestar, siempre enfadada con los demás cuando en realidad estaba cabreado conmigo por no ser capaz de ser la persona que yo quería.
Recuerdo que en una tutoría me dijeron que había una compañera que me envidiaba porque yo nunca estaría sola. Recuerdo que pregunté de quién se trataba y me dijo la profesora que no me lo podía decir. No pude ayudarla, la profesora no veía la necesidad de hacerlo, pero uno envidia lo que no tiene, ergo mi compañera se sentía sola. Recuerdo que me extrañó pues nunca pensé que fuera popular entre mis compañeras y una de ellas me envidiaba! y resulta que siempre me sentía sola, como distanciada de todos, me llevaba bien con todo el mundo pero nunca me sentí conectada a nadie, como si no lograra intimar con nadie. Ergo me extrañaba que mi compañera no viera lo sola que estaba. Y quería decírselo para que no me envidiara pero nunca averigüé quien fue.
Me apuesto lo que quieras a que hoy esta felizmente casada con una agradable familia. Ahora sería yo la que la envidiaría. Suele ocurrir que los que más prometen, son los que luego menos triunfan.
A veces me pregunto Porque Dios permitió que enfermara a los 22. Podía al menos haber sido alguien normal y habría podido aportar más. Creo que iba mal encaminada. Siempre tuve baja autoestima y muchos complejos pero creía que era la mar de lista y ¡zasca! fracase en lo que más me gustaba, estudiar y aprender. Creo que Dios me lo quito porque lo estaba usando mal e iba a terminar fatal. Siempre fui soberbia y Dios tuvo a bien bajarme los humos.
Pero podía haberlo hecho de otra forma, vale que enfermara pero, menuda enfermedad y ¿30 años? Y lo que me queda, porque, no, no tiene cura, ni que tome 2 pastillas, 4 o 6. Aunque reconozco que la parte depresiva si me la ha atenuado un poco y es ahora más llevadero. Me parece que se le fue un poquito la mano a Dios con la corrección.
Me habría encantado casarme. Siempre pensé que seríamos uña y carne y buenos amigos. Siempre tuve claro que quería a alguien católico practicante. Tenía claro, que era un viaje con el, con Dios y hasta el cielo. Ergo, tenía que ser alguien mejor que yo, más formado que yo, si no, ¿como iba a mejorarme a mi? Sabía que yo no era tan piadosa como mi madre así que tendría que dirigir los rosarios, llevarme a misa aunque me costara y regalarme libros de espiritualidad adecuados para mejorarme. Pensé que apoyada en él sería más fácil. Tendría que entender el matrimonio como la gran aventura de la santificación en pareja. Ser lo suficientemente fuerte para cargar a hombros su alma, la mía y la de los niños y llevarnos a todos hasta arriba. Obviamente yo trataría de hacer por él lo mismo aunque en esto siempre fui menos optimista. Me conozco demasiado bien para engañarme.
Que rabia me da cuando alguna conocida se queja del marido. O peor aún, cuando alguna pobre desgraciada deja a su bebé en la basura. Por Dios, con las amigas casadas que tengo que no han podido tener hijos y lo que han sufrido por ello. Parece que Dios le da pañuelos a quien no tiene mocos. Aunque me han dicho en Twitter que Dios nunca se equivoca. Menudo misterio es Dios. ¡Que tendrá en mente!
No sé, siempre pensamos que habríamos dado más fruto si hubiesen sido otras las circunstancias. Pero entonces, ¿por qué permite Dios que sean estas las circustancias? ¿Será que solo quiere que aceptemos esa cruz y para adelante? No parece que sea aportar mucho y a mi me habría gustado vivir una vida más  normal y dar más fruto. Pensé que podía.
Estas en ese momento en el que haces balance y notas que no vas bien y no te queda ya tanto para encontrarte con Él. De aquí a adelante ya no hay tanto margen para el error, así que si es otra cosa la que deberías estar haciendo, ya va siendo hora de que lo vaya comprendiendo.
Un besote a todos

 

Monje benedictino: dar a todos un “ingreso universal” daría como resultado un “apocalipsis social”

La ONU y el Foro Económico Mundial apoyan este ‘nuevo contrato social’ que haría que la humanidad dependiera del estado.

6 de mayo de 2020 (LifeSiteNews) – En una homilía sobre trabajo y ayuda económica  con motivo de la misa solemne por la fiesta de San José el 1 de mayo, el padre abad de la abadía de Sainte-Madeleine du Barroux condenó la propuesta de ofrecer un “renta básica universal” (lea la homilía completa a continuación).

Tal propuesta es cada vez más defendida por algunos partidos políticos y organizaciones internacionales debido a la crisis COVID-19 a raíz de la miseria y la pérdida de empleos. El renta básica universal, en la mente de sus promotores, no es una respuesta temporal a una situación catastrófica sino una disposición permanente en vista de un “nuevo contrato social”.

Quién mejor que Dom Louis-Marie, un monje benedictino cuya regla de vida establece un verdadero equilibrio entre la oración, el trabajo y el descanso, para decir que tal propuesta no es natural … y, por lo tanto, es contraria a la organización de la sociedad según la voluntad de Dios.

Dom Louis-Marie calificó el recurso al ingreso universal como el comienzo de un “apocalipsis humano y social”, palabras duras que merecen un momento de reflexión porque es a donde se dirigen las organizaciones globalistas.

El 31 de marzo, un informe de las Naciones Unidas sobre el cierre patronal debido a COVID-19 y la crisis resultante exigía una “renta universal básico” para todos, no solo para aquellos que se verán afectados por la crisis. Antonio Guterres, Secretario General de la ONU, lo ha estado promoviendo durante mucho tiempo, en particular como una forma de mitigar la pérdida de empleos debido a una mayor automatización. El coronavirus ofrece una excusa aún más poderosa para implementar un plan socialista que haría que una gran proporción de la humanidad dependiera del estado.

El Foro Económico Mundial también lo ve como una respuesta a la crisis. El 17 de abril, weforum.org publicó un artículo de Kanni Wignaraja, Subsecretario General de las Naciones Unidas, y Balazs Horvath, Economista Jefe del PNUD (Programa de desarrollo de las Naciones Unidas) Asia-Pacífico. Ellos escribieron:

Pasar a un sistema de este tipo debería garantizar que los incentivos para tener un trabajo permanezcan intactos. Eso es relativamente simple de hacer: un IBU (ingreso básico universal) debería ser suficiente para mantener a una persona con un mínimo modesto, dejando suficientes incentivos para trabajar, ahorrar e invertir.

Finalmente, se pueden esgrimir buenos argumentos para tener condiciones muy selectivas, por ejemplo, algunas relacionadas con bienes públicos, como vacunar a todos los niños y garantizar que asistan a la escuela. Tales condiciones selectivas no socavarían el objetivo principal de eliminar la pobreza y permitiría que las personas de bajos ingresos asuman riesgos calculados, para tratar de salir de la pobreza.

Los peligros de tal política son claros. También sería contrario a las disposiciones de Dios para una sociedad organizada orgánicamente en torno a la responsabilidad familiar y personal.

Con el permiso del padre abad de Barroux, una abadía benedictina tradicional fundada en Provenza, en el sur de Francia en la década de 1970, LifeSite ofrece a continuación la transcripción de su sermón. Su texto denuncia en pocas palabras y con una visión certera un proyecto aparentemente generoso, que en realidad es un veneno.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Queridos padres, queridos hermanos, queridos fieles.

El Santo Padre confirmó recientemente los beneficios de un “salario básico universal”. Y algunos utópicos se han resucitado la propuesta, sobre este tema, de un “ingreso universal”, que no es para nada lo mismo. Los salarios son la contrapartida del trabajo. Un ingreso es una anualidad, una pensión, una asistencia, pero sin contrapartida. Por lo tanto, este proyecto de un ingreso universal básico consistiría en pagar una suma de dinero a todos, sin contrapartida.

¡Serían buenas noticias para nosotros porque creo que incluso los monjes y sacerdotes podrían tener este ingreso!

Idealmente, sería una buena seguridad básica, y permitiría a cada individuo recibir cierta cantidad de autonomía del Estado. Y eso significaría no depender de un jefe, un esposo o incluso del trabajo. Sería el amanecer de una mayor libertad, ¡que sería mucho menos agotador!

Pero también constituirían las primeras chispas de un apocalipsis humano y social, porque esto es contrario la naturaleza.

En primer lugar, porque el trabajo en sí mismo no es alienante. No es el trabajo lo que hace que el trabajador, el empleado o el artesano sean esclavos. Son las condiciones de este trabajo, cuando son demasiado duras: cuando dura demasiado, cuando no se paga lo suficiente.

El trabajo en sí mismo es una vocación para colaborar con el trabajo del Creador. Incluso se puede decir: ser cocreador. A través del trabajo, el hombre puede adquirir verdadera independencia, verdadera libertad e incluso libertad respecto del Estado. A través del trabajo, el hombre se cultiva, se desarrolla, se eleva a través del conocimiento práctico y de muchas otras virtudes, como la fortaleza y la paciencia.

El trabajador es elevado: se levanta, pero permanece anclado en la realidad, que siempre impone sus propias condiciones.

A través del trabajo, un padre puede mantener a su familia y, como lo han hecho muchos santos laicos, ayudar a los necesitados.

Y esta es la verdadera cuestión. Con un ingreso universal básico, la sociedad se hundiría terriblemente en el individualismo. Todos tendrían su propio nido, uno escaso, por supuesto: el padre, la madre, ¿por qué no los hijos … Independencia? No. Egoísmo, sí.

Hoy se celebra a San José como el novio de la Virgen María, como leí en los libros litúrgicos. San José trabajó y ganó dinero. Y así él proveyó a las necesidades de la Sagrada Familia. María no tuvo una ocupación lucrativa, pero hizo mucho más por la salvación de las almas y el mundo que lo que hizo San José. La Sagrada Familia no se define por la independencia de los individuos sino por una alianza de personas. Cada miembro tiene su mejor lugar.

En una comunidad monástica, vivimos un poco con este misterio pacto. Algunos trabajan en empleos remunerados: la panadería, la almazara, el cultivo de vides y aceitunas, la librería y especialmente, en este momento, la tienda en online, que está un poco abrumado por cantidad de trabajo en este momento de confinamiento.

También está la hostería, que aporta un pequeño ingreso. Otros trabajan en trabajos de servicio que no están pagados: la cocina, la enfermería, la bodega: ¡trabajas un poco! – La lavandería, la sala de ropa … Cuidar de la ropa es agotador, ¿no? La fontanería, la electricidad … Otros se dedican un poco más al estudio y la formación espiritual y teológica, y otros aún más, al arte.

Entonces, somos una familia y todos somos miembros de esa familia en el sentido de que cada uno participa en el mantenimiento de la comunidad. El Catecismo dice que ningún cristiano, porque pertenece a una comunidad de solidaridad y hermandad, debe sentirse con derecho a no trabajar y vivir a expensas de los demás.

Que San José nos dé la gracia de resistir la tentación de ser parásito!

Pero seremos una verdadera familia si vivimos este trabajo en un espíritu de alianza, como San José y la Virgen María: sin rivalidad, pero con un espíritu de servicio.

Y lo que tratemos de vivir mejor en el trabajo, lo aplicaremos a la oración, que es un ejercicio y que es un trabajo. Oración por la Iglesia, y oración por las almas, por todas las almas …

La salvación de las almas tiene un precio. Los monjes rezamos todos los días, llevando el peso de este servicio, para ganar este premio. Y lo haremos con San José, patrón universal de la Iglesia, artesano y trabajador, lo haremos por este salario que es la salvación de las almas. Un salario universal para todas las almas. AMÉN.

Dom Louis-Marie
Padre abad de Le Barroux

Artículo original en inglés en LifeSite News.

Benedictine monk: Giving everyone ‘universal income’ would result in ‘social apocalypse’

Our Lady’s Dowry, England as

Q: Why is England called “Our Lady’s Dowry”?

A: The expression “Our Lady’s dowry” describing England’s close relationship, even consecration to Mary, seems to be first and foremost fruit of a strong devotion of this country to the Mother of Jesus. This is what T.E. Bridgett, CSSR, believes and explains in his book Our Lady’s Dowry: How England Gained That Title (London, 1890). The key text he uses to support this contention reads as follows:

“The contemplation of the great mystery of the Incarnation has drawn all Christian nations to venerate her (Our Lady) from whom come the first beginnings of our redemption. But we English, being the servants of her special inheritance and her own dowry, as we are commonly called, ought to surpass others in the fervour of our praises and devotions.”

Thomas Arundel, Archbishop of Canterbury, wrote these sentences in 1399 to the Bishop of London and the rest of his suffragan bishops. Arundel describes how the power of England has augmented thanks to the intercession of the Blessed Virgin. At the special request of King Henry IV he enjoins that henceforth the bells should invite people to prayer not only at the ringing of the curfew but also early in the morning. The prayers to be said on these two occasions were the Lord’s Prayer and the Angelic salutation five times (Wilkins, Concilia, vol. III, 246). There is however also the hypothesis that the origin of this title arose from an act of donation or consecration by King Richard II (1367-1400). The conclusion rests mainly on a picture which was formerly in the English College of Rome (see Bridgett, fourth ed., preface, V).

England, Dowry of Mary

Our Lady of Walsingham. Painting blessed by Pope Francis in February 2020.
Photo: CNS

The Conference of Catholic Bishops of England and Wales has chosen Sunday, March 29 to re-consecrate England as the dowry of Mary. It is a fact that connects with the historical roots of the Kingdom of England, specifically with all the richness of its medieval culture, and supposes a call to the new evangelization of an apparently post-Christian society and highly influenced by the politically correct

The dedication of England as a dowry to Mary took place at Westminster Abbey on Corpus Christi Day in 1381. It was carried out by a 14-year-old monarch, Richard II, known above all because one of Shakespeare’s tragedies bears his name. In the work, this king does not go well, because the government of his last years degenerates into tyranny and is overthrown by his cousin Henry of Lancaster. This leads me to think that we are used to a type of story in which a monarch, little less than a saint, consecrates his country to the Virgin. However, the scene of English 1381 is not very edifying and very turbulent: a civil war, started by a peasant revolt led by Wat Tyler, in which the wave of violence claimed the lives of the Archbishop of Canterbury and others dignitaries of the court. The chaos is spreading across an England that has not yet recovered from the social and economic effects of the Black Death. But young Richard manages to quell the revolt and attributes it to the protection of Maria.

The consideration of England as a dowry of Mary is not from the late fourteenth century. It is attributed to a holy king, Edward the Confessor (1042-1066), being the first to use this expression. But Marian devotion is also linked to Alfred the Great, King of Wessex (871-899). It is said that this Anglo-Saxon monarch obtained the help of Maria to defeat the Vikings. Here history and legend mix, but the epic works like this. Gilbert Keith Chesterton knew this well in his poem The Ballad of the White Horse (1911), which changed the authentic setting of the battle for a more suggestive one, although the presence of Mary continues to play a transcendental role in the story.

In the cast of English saints devoted to Mary, we cannot forget Thomas Becket (118-1170), the holy archbishop of Canterbury, defender of the independence of the Church against Henry II. Fleeing the persecution of this monarch, a former friend of him, he found refuge in the French abbey of Pontigny. There he composed two Marian antiphons, Imperatrix gloriosa and Hodierna lux Dei, which would spread throughout Europe during the Middle Ages.

The devotion of the people

But not only the saints were Marians. Devotion to Mary was deeply rooted among the English people. This is demonstrated by the Canterbury Tales, a set of 24 stories written by Geoffrey Chaucer between 1387 and 1400. Chaucer, the son of a wine merchant, held positions of responsibility in the court of Richard II. In one story, the one narrated by a jurist, young Constance saves her life on a risky journey by sea after invoking Mary. Furthermore, Chaucer was the author of a Marian poem in which we read these words: “Oh, Virgin, you wear such a noble outfit that guides us to the highest tower in Paradise.” Chesterton dedicated a peculiar biography in 1932 to this medieval writer and makes him a cheerful Catholic bourgeois, very different from that anti-clerical image that the Reformation spread. He even considers his Marian devotion far superior to that of Saint Bernard and Dante.

Richard II used the following formula to address the Virgin: «Dos tua pia Haec est, quare leges, Maria. This is your dowry, oh, pious Mary, reign in it ». In 2020 it is, above all, a personal consecration, and supposes a trusting and filial abandonment, the determined manifestation of a wait against all hope. Everything is also linked to the devotion of Our Lady of Walsingham, a sanctuary that dates back to the 11th century, and which was called the English Nazareth. Ravaged in the 16th century, Walsingham rose from the ashes when English Catholics achieved their emancipation. Today Catholic and Anglican worship coexist there. Mary always unites Christians. You can endorse what Thomas Arundel, Archbishop of Canterbury, said about English Catholics in 1399, “being the servants of your spiritual heritage and your own dowry, as we are commonly called, we have to outdo others in the fervour of our prayers and devotions ».

Discovering Maria has the freshness of the unexpected. A young 17-year-old musician, Benjamin Britten, a great composer of the 20th century, was awarded a book of poems written in medieval Oxford. From among them, he produced a poem dedicated to the Virgin Mary for an eight-voice choir that sings in Latin and English.

Antonio R. Rubio Plo

Article in Spanish

Alfa y Omega